El poder de la recompensa
¿Cómo motivar a los niños y niñas a ahorrar?
Ahorrar es un hábito clave para mantener una buena salud financiera, pero requiere disciplina y constancia. Sin embargo, a muchas personas les resulta difícil sostenerlo. Si este es tu caso y quieres que tus hijas e hijos desarrollen mejores hábitos, en este artículo te explicamos cómo el método de enseñanza basado en un “sistema de recompensas” puede ayudarles a que aprendan a ahorrar desde temprana edad.
¿Qué es el sistema de recompensas?
Es una técnica de enseñanza diseñada para menores de ocho años, la cual busca establecer o incorporar algún hábito nuevo y positivo durante el repertorio conductual del niño o la niña; también busca eliminar alguna conducta inadecuada y para lograrlo se establece un sistema de reforzamiento que mantiene motivados a los y las peques mediante recompensas, es decir, no busca señalar lo que no logran, sino, reforzar lo que consiguen.
Generalmente se utiliza una tabla, presentada de forma atractiva y personalizada; en uno de los lados se escribe o dibuja el hábito que se desea fomentar, seguido de siete casillas que corresponden a los días de la semana. Cada que el niño o niña logra su meta del día, se coloca una estampa, lo que le ayudará a visualizar el cumplimiento de su objetivo, y al final, recibirá una recompensa.
Los objetivos deben ser sencillos al principio y poco a poco ir aumentando su nivel, de esta forma será más divertido, emocionante y educativo. Si se emplea correctamente este sistema, el hábito deseado se volverá un comportamiento natural, por lo que con el tiempo el o la niña lo realizará sin esperar nada a cambio.

Importancia de aprender el hábito del ahorro durante los primeros años de vida.
De acuerdo con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), las y los niños son más susceptibles a aprender todo lo que ven y escuchan con frecuencia, además de que suelen buscar la gratificación inmediatamente, es la etapa ideal para enseñar que no todo el dinero que reciben lo deben de gastar rápidamente, además de ir instruyendo gradualmente sobre Educación Financiera. Por ejemplo:
De 6 a 9 años: pueden comprender cómo funciona el sistema de recompensas y desarrollar un plan de ahorros sencillo (alcancía). Es importante enseñarles en esta edad, la diferencia entre necesidad y deseo.
De 10 a 14 años: logran planificar no solo a corto plazo, sino comienzan a ponerse metas a mediano y largo plazo como objetivos.
De 15 años en adelante: algunas y algunos adolescentes ya empiezan a obtener algunos ingresos (becas o primeros trabajos), por lo que se debe enfatizar en que aprendan a realizar un presupuesto, comprendiendo el concepto de ingresos frente a gastos.

¿Cómo utilizar el método de recompensas para motivar el ahorro en la infancia?
1 Establece y explica el objetivo diario: las actividades deben ser claras y no demasiado ambiciosas, se debe avanzar poco a poco.
2 Elijan conjuntamente las recompensas: estas no deben ser costosas, sino, algo que le guste o sea significativo para la o el niño, ya sea, una salida al cine o al parque, una hora extra con su consola, su comida favorita, etc.
3 Definir cómo funciona el sistema de recompensas: por ejemplo, si al final de la semana juntó 6 estampas o más, saldrán al cine; si juntó 5 estampas tendrá su hora extra de videojuegos o tablet, y si juntó 4, comerá su platillo o postre favorito.
4 Ser constante con la valoración del objetivo: iniciar con la estampa cuando la niña o niño realice la actividad; en caso de no realizarla, no imponer castigos, sino recordarle que dicho día se quedará en blanco.
5 Hacer una reflexión al final de la semana: charla con tu hija o hijo sobre si logró o no sus objetivos. En caso de que no lo haya conseguido, dialoga con tu peque sobre qué cree que causó dicho resultado y motívalo para que lo alcance la próxima vez.
6 Compra o realicen juntos la tabla: en tiendas en línea venden este tipo de tablas o puedes crearla manualmente. Recuerda colocarla en un lugar visible para tu hija o hijo.

Como recomendación final, es mejor trabajar una sola conducta a la vez y hasta que se haya convertido en hábito (puede llevar varias semanas), se podrá cambiar de objetivo. Procura alternar con otros métodos de enseñanza, ya que abusar del sistema puede ser abrumador.
https://revista.condusef.gob.mx/wp-content/uploads/2025/04/recompensa_301.pdf
