Organiza tu dinero y tu vida
Así funciona la planificación finaniera.
Siempre que tenemos un sueño o un anhelo, para alcanzarlo debemos hacer una planeación. Es decir, tenemos que ver por dónde empezamos, cuáles son los pasos que vamos a dar para poder alcanzar la meta.
Aunque parece sencillo, muy pocas personas lo hacen. En México, solo cuatro de cada diez personas lleva un presupuesto (ENSAFI). Y esa falta de claridad suele derivar en sobreendeudamiento, ansiedad y la sensación de que “el dinero no alcanza”. Pero tú puedes cambiar ese escenario desde hoy.
Pero muy pocas personas lo hacen, la ENSAFI señala que solo 2 de cada 10
personas lleva un registro de ingresos o gastos.
Si lo que buscas al iniciar este año es:

Cuando sabes exactamente cuánto entra, cuánto sale y a dónde se va tu dinero, puedes reorganizar tu vida financiera sin sentir que estás renunciando a todo. De hecho, descubres que tienes más libertad de lo que pensabas.
¡Tienes que hacer un presupuesto!
- Si no sabes cuánto dinero te queda después de pagar tus servicios y gastos recurrentes.
- Si gastas más de lo que ganas.
- Si sientes ansiedad al pensar en el dinero, porque no te alcanza.
¿Qué es realmente un presupuesto?
Es un registro detallado de tus ingresos y gastos.
Componentes básicos:
- Ingreso fijo: lo que recibes de manera estable (sueldo, pensión).
- Ingreso variable: comisiones, bonos, trabajos extra, propinas.
- Gastos fijos: servicios, renta, transporte, colegiaturas.
- Gastos variables: compras del súper, antojos, entretenimiento, salidas.
Cuando los pones sobre la mesa, puedes identificar patrones (repeticiones), corriges fugas y diriges tu dinero hacia lo que sí te importa.
El presupuesto es sencillo. Tu única tarea durante el primer mes es registrarlo todo. Absolutamente todo.
- Elige tu herramienta: una libreta, una hoja de Excel o una app. Lo que prefieras.
- Anota cada gasto diario: desde el café de la mañana hasta la propina más pequeña.
- Clasifica por categorías: alimentos, transporte, antojos, entretenimiento, salud, etc.
- Suma y observa: cuánto gastas por semana, quincena y mes.
Con este ejercicio te conoces a ti mismo. Ves tu comportamiento financiero tal como es, sin filtros.
Si detectas una fuerte cantidad en gastos que no son esenciales, sería el momento de tomar decisiones concretas:
- Eliminar suscripciones y servicios que no usas.
- Reducir antojos que se acumulan sin darte cuenta.
- Planificar tus compras con el objetivo de gastar solo en lo necesario, aunque de vez en cuando te des un gustito.
Cada gasto que eliminas libera dinero. Y ese dinero ya tiene un mejor destino: tu ahorro.
Así podrás ahorrar hasta el 20% de tus ingresos. Obvio esto no lo vas a logar el primer mes, pero poco a poco, tu meta podría ser esa.
No olvides que el presupuesto es un ejercicio que tienes que repetir todos los días, como cepillarte los dientes, porque es un pequeño hábito diario, que te permite hacer un plan estratégico para organizar y sacarle el mejor provecho a tu dinero.
Incluso te puede ayudar a resolver mejor los imprevistos y las emergencias económicas; porque una de las ventajas de tener una buena planeación es lograr cualquier objetivo que te propongas.
Haz de tu presupuesto parte de tu vida
Los primeros dos meses pueden sentirse raros, como cualquier hábito nuevo. Después, te sorprenderá lo natural que resulta. Y entonces empezarás a ver resultados:

Todo empieza con una simple decisión: hacer un presupuesto.
¿Listo para comenzar a ordenar tu dinero y tu vida?
https://revista.condusef.gob.mx/wp-content/uploads/2026/01/presupuesto_310.pdf
Descarga tu hoja de presupuesto:
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