Creando lazos duraderos
Una buena amistad financiera puede asegurar tu futuro.
La mistad es uno de los tesoros más valiosos en la vida; nos permite compartir experiencias, aprender de los demás y sentirnos acompañados en nuestro camino. De la misma manera, construir una relación saludable con nuestras finanzas, especialmente en la juventud, requiere dedicación y cuidado, pero si se cultiva correctamente, puede brindarnos grandes beneficios a futuro.
El crédito es un claro ejemplo de ello. Bien utilizado, se convierte en una herramienta poderosa para alcanzar metas y fortalecer tu historial financiero. Desde abrir una tarjeta de crédito hasta solicitar un préstamo para estudios o proyectos personales, puede ser un gran aliado para hacer realidad tus sueños. Sin embargo, al igual que en una amistad, su buen manejo exige confianza, paciencia y responsabilidad. Solo así esta relación financiera podrá crecer de forma sólida y brindarte mayores oportunidades en el futuro.
La importancia de un buen inicio.
Si estás comenzando a usar tu primer crédito, recuerda que construir un buen historial es un proceso gradual. Al igual que una amistad, se fortalece con pequeños actos de confianza y decisiones responsables.
Manejar este producto financiero de forma consciente no solo te ayudará a generar un historial sólido, sino que también te abrirá puertas a mejores oportunidades financieras, como tasas de interés más bajas y acceso a productos más atractivos. Además, será un paso clave para construir tu patrimonio y asegurar tu estabilidad en el futuro.

¿Cómo puedes establecer una buena relación con el crédito?
1 Establece límites.
Al igual que una amistad necesita espacio y respeto, el crédito requiere ser manejado con responsabilidad. No gastes más de lo que puedes pagar. Mantén un presupuesto y no dejes que los gastos impulsivos te alejen de tus metas a largo plazo.
2 Paga a tiempo.
La confianza se construye con acciones constantes. Pagar tus deudas a tiempo es crucial para que tu historial crediticio crezca y se mantenga en un lado positivo. Los pagos puntuales validan tu reputación financiera y te brindan más opciones en el futuro.

3 No temas empezar poco a poco.
Empezar con un crédito pequeño, como una tarjeta, te ayuda a aprender cómo funciona. No es tu enemigo: bien usada, puede ser tu mejor aliada.
Solo necesitas buenos hábitos:
- Paga a tiempo.
- No gastes más de lo que ganas.
- Evita el pago mínimo.
- Conoce tu límite.
El crédito no es para endeudarte, es para impulsarte.
4 Construye relaciones financieras saludables.
Tu relación con el crédito es tan importante como cualquier amistad: si la cuidas, puede ayudarte a lograr lo que te propongas.
Estás en el mejor momento para crear un buen historial y hábitos financieros responsables. Empezar bien te dará acceso a mejores oportunidades en el futuro.
El 27.3 % de las personas con deuda en México ha tenido atrasos en sus pagos (ENSAFI 2023). No te conviertas en una de ellas: usa el crédito con inteligencia y evita el estrés financiero.
Cada decisión que tomes hoy construye tu tranquilidad de mañana.
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