Alicia Salgado
Con la economía en la mente y la familia en el corazón.
Hablar con Alicia Salgado es encontrarse con una voz que ha acompañado, interpretado y explicado la economía mexicana durante más de cuatro décadas. Con una trayectoria sólida en prensa escrita, radio y televisión, su estilo directo, claro y cercano ha hecho que miles comprendan mejor cómo las decisiones financieras impactan su vida cotidiana. Pero detrás de la analista aguda y la periodista respetada, hay también una mujer que ha sabido equilibrar —con firmeza y ternura— su vocación profesional con su papel de madre y esposa.
Licenciada en Relaciones Internacionales y con cuatro maestrías, Alicia reconoce que su llegada al periodismo económico fue, en parte “circunstancial”. Todo comenzó con una invitación para redactar un editorial. Desde entonces, nunca dejó de escribir, investigar y explicar. “Yo no escribo novelas. Yo redacto, investigo, y eso me ha llevado a entender lo que explico”, dice con la convicción de quien domina su oficio, pero nunca pierde la humildad.
Alicia no se llama a sí misma pionera, pero su presencia —y persistencia— en espacios dominados durante años por hombres la convierte en una referente indiscutible. Su voz ha abierto camino para que más mujeres participen en el análisis financiero con autoridad y sensibilidad.
El equilibrio entre su vida profesional y familiar ha sido, como ella misma reconoce, uno de sus mayores logros. “Si yo no contara con todo el apoyo familiar, particularmente de mi esposo e hijo, nunca hubiera podido desarrollarme en el ámbito laboral”, afirma. Tras el nacimiento de su hijo, confiesa que estuvo a punto de dejarlo todo. “Quería dedicarme por completo a mi familia”, recuerda. Fue su esposo quien la animó a seguir. Su hijo creció viéndola investigar, escribir y transmitir con pasión. Incluso la acompañó en coberturas y salas de prensa, aprendiendo desde niño el valor del trabajo con propósito.
Alicia ha recorrido el mundo, entrevistado a figuras clave, presenciado momentos económicos cruciales. Pero nunca ha perdido el vínculo con la realidad de las personas. Su vida, como ella misma describe, oscila entre los grandes escenarios y el “refrigerador sin jitomates”, una metáfora que representa ese regreso constante a lo cotidiano, a lo esencial.
Esa dualidad ha sido clave para mantener una mirada empática y honesta, profundamente conectada con la gente.
Hoy, desde su noticiario vespertino en Enfoque Noticias, su columna Cuenta Corriente en Excélsior/Dinero y sus participaciones en ADN40, continúa desmenuzando con claridad los temas económicos más complejos. Lo hace con un estilo que combina datos duros con sensibilidad social, algo que pocas voces logran con tanta precisión.
En su diagnóstico sobre la salud financiera de los hogares mexicanos, Alicia es contundente: si bien hay más conciencia sobre el ahorro y el manejo del crédito que en el pasado, nuevas amenazas han surgido, especialmente en el entorno digital. “El sobreendeudamiento en plataformas tecnológicas es alarmante. Te endeudas con pequeñas cantidades que parecen inofensivas, pero si tienes diez créditos de $5,000 sin ingresos suficientes, el problema se vuelve inmanejable”, alerta.
Para ella, una de las decisiones más importantes para proteger a los usuarios financieros en los últimos 20 años ha sido el fortalecimiento de la CONDUSEF. “Antes, la educación financiera era un esfuerzo disperso. Hoy hay coordinación, estrategia y sinergia institucional”, señala. Y destaca la importancia de que las personas cuenten con una institución que las oriente, defienda y eduque.
Alicia Salgado es más que una periodista económica: es una mujer que ha tejido su vida entre el análisis riguroso y la ternura del hogar; entre el vértigo informativo y la calidez familiar. Su historia es prueba de que la pasión, la constancia y el amor por lo que se hace pueden convivir con el cuidado de una familia y dejar una huella profunda en la vida pública.
Su voz seguirá acompañando al país, haciendo lo que mejor sabe hacer: traducir lo complejo, cuestionar lo establecido y recordarnos que entender la economía es también una forma de proteger a los que más queremos.
https://revista.condusef.gob.mx/wp-content/uploads/2025/05/voz_302.pdf
