Monedas con magia
Aprende a usar tu dinero.
¡Hola peque!
¿Alguna vez te has preguntado de dónde viene el dinero? En ocasiones aparece como por arte de magia, ¿verdad? Pero en realidad, cada moneda y cada billete tienen una historia y un propósito. Y el verdadero truco no está en hacer que “aparezcan”, sino en aprender a cuidarlos, guardarlos y usarlos con inteligencia. ¿Y adivina qué? ¡Puedes aprender todo eso desde tu casa, junto a tu familia!
Si te gusta comprar dulces, juguetes o estás ahorrando para algo muy especial, ¡entonces ya estás usando el dinero! Pero, ¿te gustaría convertirte en una verdadera experta o experto del ahorro? En esta aventura descubrirás cómo hacer que tus monedas crezcan y se conviertan en tus mejores aliadas para cumplir tus sueños. ¿Estás listo? ¡Vamos a comenzar!
La primera alcancía.
Adolfo y María tenían tres hijos: Manuel, Alberto y Mariana. Cuando cada uno cumplía cinco años, les regalaban una moneda de diez pesos cada semana. Era su primer dinero “de verdad”, y lo guardaban en una alcancía.
Al principio lo usaban todo para comprar dulces, ¡pero muy pronto descubrieron algo genial! Si guardaban una parte cada semana, con el tiempo podrían comprar cosas más grandes y emocionantes.

Con el tiempo, los niños —y la más pequeñita— entendieron que ahorrar los ayudaba a alcanzar sus sueños. ¡El dinero se convirtió en su superpoder para lograr cosas increíbles!
Como puedes ver, ahorrar poco a poco hace que tus sueños se cumplan. Con paciencia y constancia, tu dinero puede hacer magia.
¿Quieres saber qué pasó después?

Esa fue la oportunidad perfecta para que su papá le explicara algo importante: el cajero no regala dinero. Solo entrega el dinero que uno ya tiene guardado en su cuenta. Y si gastas más de lo que ganas, la cuenta se queda vacía.

¿Y tú, dónde puedes aprender más?
Si quieres seguir aprendiendo sobre el dinero de manera divertida, pídele a tu mamá o papá que visiten contigo:

Además de estas grandiosas páginas, cuentos y videos, la mejor forma de aprender sobre el dinero es viendo lo que hacen tus papás. Si ellos ahorran, planean y cuidan sus gastos, ¡tú también aprenderás a hacerlo!
Pídele a tus papás o abuelos una alcancía, o pregúntales si pueden darte un “domingo” para empezar a ahorrar. Poco a poco verás cómo tus monedas crecen, hasta ayudarte a comprar algo que tú mismo soñaste.
¿Listo para empezar tu aventura como Súper Ahorrador?
¡Haz que cada moneda cuente!
https://revista.condusef.gob.mx/wp-content/uploads/2025/12/monedas_309.pdf
