Calaveritas financieras
2025
En noviembre, los altares se llenan de flores, papel picado, pan de muerto y también de rimas ingeniosas que hacen sonreír hasta a la mismísima Catrina.
Como cada año, la CONDUSEF te invita a ponerle un toque creativo al Día de Muertos con las Calaveritas Financieras, donde la tradición mexicana se mezcla con el humor, la reflexión y, por supuesto, la Educación Financiera.
Porque hablar de dinero no tiene que ser aburrido: en estos versos, la calaca nos recuerda que no hay que gastar sin pensar y que ahorrar puede salvarte del más allá.
Agradecemos a todas las personas que participaron con su talento y picardía.
¡Aquí te dejamos algunas de las calaveritas más originales de este año!

“Antonio y la pensión”
Por: Samantha, CDMX.
Antonio fue al cajero, bien tempranito aquel día, a sacar su pensión, con toda la alegría.
Pero él muy confiado, sin ver lo que picó, terminó con un crédito… ¡y ni cuenta se dio!
Al mes siguiente volvió, feliz y sin cuidado, noventa mil pesos vio muy emocionado.
“¡Ay nanita, ya chiflé!”, primero celebró, hasta que vio los intereses, y el susto le cayó.
Corrió con la CONDUSEF, echando pestes y rezos,
“¡Me clavaron un crédito, tremendos usureros!”
La Muerte lo miraba, sonriendo en la recepción, agarrando su guadaña, lista para la acción.
“Antonio, te salvaste, qué buena decisión, ya puedes usar tu tarjeta y gastarte la pensión.
Pero aguas, abuelito, con tanto botón, que en una de esas firmas… ¡tú última transacción!”
“La Catrina en el cajero”
Por: Edgar Santiago, CDMX.
La huesuda fue al cajero,
quería sacar su pensión,
mas la tarjeta sin fondos
le causó gran frustración.
“¡Ay, Banco ingrato y perverso,
devuélveme mi inversión!”
clamó la flaca enojada,
con toda su devoción.
El cajero, muy prudente,
le habló de educación:
“Ahorrar con disciplina
te evita esta situación”.
La parca entendió la lección,
guardó su dinero en el Banco,
y ahora da conferencias
sobre ahorro… desde el campo santo.
“El tarjetazo final de doña gastonia”
Por: El Capibara del Mictlán, CDMX
Doña Gastonia, reina del “clic”,
daba “tarjetazos” con frenesí.
Compraba en línea de todo un montón, ¡y todo a meses, qué gran emoción!
La Flaca llegó en un patín del diablo, diciendo: “Tu deuda es un hecho macabro.
No quiero tu alma, ni tu alma penando, ¡solo vengo a ver cómo vas pagando!”
Gastonia, con maña, le armó todo un drama:
“¡Me hicieron un phishing, robaron mi fama!
La deudora es otra, ¡se lo juro, mi Dama!” La Huesuda le dijo: “Conozco esa trama,
¡la CONDUSEF a diario ese tipo de fraudes reclama!”
“Tu castigo,” dijo, “no será la muerte, sino hacer un presupuesto, ¡qué mala suerte!

“Deuda de David”
Por: Ricardo Delgado, Noé Alejandro Chacón, Sergio Adrián Suarez, Darío Arrona y Jorge Farid Sánchez, UNIVERSIDAD UII
La Muerte llegó a la oficina, buscando al contador David;
con su auditoría divina, no le
dio tiempo de huir ni de pedir.
“Vengo a ver tus cuentas, mi amigo, no te me asustes ni te me escondas; revisa tu estado conmigo, que los gastos hormiga me dan rondas.”
David, pálido y sudando frío, oyó la Flaca sermonear: “Los empleados y emprendedores de hoy no saben sus pesos guardar.
Y el gran empresario, mi estimado, que no ajusta bien la pensión, será por mí bien llevado, ¡directo al panteón sin dilación!”
La Catrina, de negro vestido, firmó la orden final; el balance había sido perdido, ¡y David se fue con un adiós fatal!
“Calaverita financiera”
Por: Luis Leonardo Sanchez
La Catrina muy astuta,
con tarjetas quiso pagar,
pero al ver tanta deuda junta,
corrió al Banco a llorar.
El ahorro le dio la espalda,
pues nunca quiso guardar,
gastaba todo en ofertas,
y en nada pudo avanzar.
“¡Ay mortales aprendan bien,
que el dinero es un aliado,
y si lo cuidan con la CONDUSEF,
no caerán en mi costado”!
“La Catrina Financiera”
Por: Sabrina Rodríguez, CDMX
La flaca un día se endeudó,
con mil tarjetas se emocionó,
pues el dinero de todas sacó,
y el interés la arruinó.
Llegó llorando al panteón,
buscando una solución,
cuando escuchó una voz sincera: “¡Aquí la CONDUSEF te espera!”
Le habló el conciliador sonriente, “¡Ahorra, calaca imprudente!
Si gastas todo en diversión,
te espera una mala calificación.”
La muerte tomó asesoría,
y con nueva sabiduría,
compró un fondo de inversión,
buscando una buena rendición,
y en su Afore, con emoción,
planeó su jubilación.
Ahora enseña en el inframundo,
que cuidar tus finanzas es asunto profundo,
pues quien a CONDUSEF acude con fe, ¡ni la huesuda lo agarra al revés!
https://revista.condusef.gob.mx/wp-content/uploads/2025/10/calaveritas_308.pdf
