De chile, mole y economía local

Que tu fiesta también ayude.

¿No te pasa que llega septiembre y de pronto te sientes más mexicano o mexicana que nunca? Como si el corazón latiera al ritmo de mariachi y el antojo de pozole empezara desde el primer día del mes. Es normal: en estas fechas, el orgullo nacional se nos nota en la piel, en la bandera que colgamos en la ventana y en las luces tricolor que iluminan las calles.

Una tradición que mueve corazones y carteras.

El 15 de septiembre se vive la famosa Noche Mexicana, una de las fechas más queridas del año. Muchas niñas y niños no tienen clases, algunos adultos salen temprano del trabajo, y todo gira en torno a un plan muy claro: reunirnos, cenar rico y festejar en grande.

Organizar la cena no es cualquier cosa. El año pasado, según datos de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC)el gasto promedio fue de $6 mil pesos por familia. Este año podría subir un poco, pero con buena planeación, no hay necesidad de endeudarse.

El menú tradicional nunca falla: pozole, tostadas, pambazos, elotes, esquites y tamales, acompañados de tinga, pata, crema, queso y otros sabores que nos saben a infancia. Lo mejor es que muchas familias aplican la famosa “coperacha” o llegan “de traje” (yo traigo esto, tú traes aquello) para que todos cooperen y el gasto no se cargue a una sola persona.

¿Y las bebidas? Cerveza, mezcal o tequila, para brindar justo antes del grito más fuerte de la noche.

Festejar también es apoyar lo nuestro.

Estas fechas no solo alimentan el alma y el estómago. También activan la economía local de una forma muy poderosa. Y tú puedes ser parte de eso.

Piensa en todas las personas que trabajan para que tú y tu familia tengan una gran noche:

  • La señora que vende pozole por encargo.
  • El señor que arma el puesto de pambazos en la esquina.
  • La artesana que teje rebosos o hace aretes tricolores.
  • El joven que te lleva la comida hasta la puerta de tu casa.
  • El papá que vende sombreros en la plaza o la señora que pinta caritas en la verbena.

Cada peso que gastas en negocios locales ayuda a sostener familias, pagar estudios, comprar uniformes o simplemente tener un ingreso digno.

Una celebración que enciende la economía.

¿Sabías que más del 86% de los mexicanos celebramos estas fiestas? Y no solo lo hacemos en casa. En estas fechas también crece el turismo local e internacional, el consumo en mercados, supermercados, restaurantes, puestos ambulantes y tiendas de barrio.

De acuerdo con el Gobierno de la CDMX, el año pasado se beneficiaron 107 mil negocios de todos tamaños. Y gracias a eso, unas 700 mil personas pudieron llevar ingresos a casa. La derrama económica fue de más de $8 mil 400 millones de pesos, según cifras del gobierno capitalino.

Además, a través del Fondo para el Desarrollo Social, se entregaron más de 276 mil créditos para apoyar a micro, pequeñas y medianas empresas. Ahora nos toca a nosotros hacer nuestra parte: consumirles, recomendarlos y seguir comprando lo que hacen con tanto esfuerzo.

¿Cómo celebramos los mexicanos?

De acuerdo con un estudio de Concanaco-Servytur:

  • El 84% celebrará en casa, principalmente con una cena familiar.
  • Solo 1 de cada 10 personas planea festejar fuera de casa.
  • Lo más comprado: refrescos (68%), botanas saladas (66%), adornos (43%) y dulces o chocolates (22%).
  • El consumo a domicilio sigue creciendo. El servicio de entrega ha aumentado (19.4%) en México. Muchos negocios pequeños ya ofrecen comida para llevar o vía apps.
  • Aunque ya hay opciones de e-commerce para comprar bebidas alcohólicas, muchos seguimos prefiriendo la tiendita de la esquina o la vinatería del barrio para surtirnos de cerveza, tequila o mezcal.

Que tu fiesta sepa y se quede en México.

Este septiembre, celebra como siempre, pero piensa diferente. Elige productos locales, apoya al comercio cercano, encarga la cena a quien cocina delicioso en tu colonia o compra los adornos patrios hechos a mano.

Cada elección cuenta. Cada compra local suma. Y en estas fiestas, además de gritar “¡Viva México!”, también puedes decir con orgullo: “¡Apoyo lo que es nuestro!”

https://revista.condusef.gob.mx/wp-content/uploads/2025/09/local_306.pdf