¿Sientes que corres, pero no avanzas con tu dinero?
Rompe el ciclo.
Hay momentos en los que nos detenemos a pensar: “Trabajo todos los días, cobro mi quincena, pago cuentas, me quedan unos pesos, y de nuevo a empezar. ¿Y mi ahorro?, ¿mis metas?, ¿mi tranquilidad financiera?”.
Si esta escena te suena familiar, déjanos decirte que no eres la única o el único. Muchas personas viven en una especie de “ciclo infinito” donde el dinero entra y sale tan rápido, que nunca se siente una verdadera mejora. Pero la buena noticia es que salir sí es posible, y todo comienza con una sola palabra: conciencia.
Primer paso:haz una pausa y mira tu realidad
Pocas veces nos damos el tiempo de ver con claridad lo que está pasando con nuestro dinero. Por eso, el primer paso no es financiero, es mental.

No se trata de vivir con miedo, sino de entender tu punto de partida. Porque si no sabes dónde estás parada o parado, ¿cómo vas a saber hacia dónde caminar?
Segundo paso: del gasto al control
Ya que tienes claridad de tus ingresos y gastos, es hora de tomar el control. Puedes empezar con algo muy sencillo: anota todo lo que gastas durante una semana. Desde el café de la mañana hasta la suscripción que ya no utilizas.

Tercer paso: transforma el “no me alcanza” en “ya estoy guardando”
Sí, ahorrar es posible. Aunque suene difícil, el secreto es empezar con poco. Lo importante es la constancia, no la cantidad. Tal vez al principio solo puedas separar 20 o 50 pesos, pero eso es mil veces mejor que no guardar.
Con el tiempo, ese ahorro se puede convertir en un fondo de emergencia, en una tranquilidad que te da seguridad y poder de decisión. Y después, por qué no, podrías dar el paso hacia la inversión.
El ciclo se rompe con conciencia y acción.
Seguir corriendo sin parar solo desgasta. Pero cuando decides hacer un alto, mirar tu situación con honestidad y empezar a actuar, las cosas cambian.
No necesitas fórmulas mágicas ni ser un genio en finanzas. Lo que necesitas es voluntad, constancia y una buena dosis de realismo.
CONDUTIP
Recuerda que el objetivo no es vivir obsesionada u obsesionado contando cada centavo ni restringirte en todo lo que disfrutas. Se trata de aprender a hacer que tu dinero trabaje contigo, que se convierta en una herramienta que te apoye y no en un obstáculo que te limite. Para lograrlo, es fundamental que dejes de correr en círculos sin dirección, de hacer las mismas cosas esperando resultados diferentes.
Avanza con intención y propósito, aunque sea poco a poco. Cada pequeño esfuerzo cuenta cuando vas con rumbo claro y constante hacia tus metas financieras. Así, poco a poco, irás construyendo una relación saludable y consciente con tu dinero que te dará tranquilidad y libertad.
https://revista.condusef.gob.mx/wp-content/uploads/2025/09/corres_306.pdf
