Y tú, ¿qué tan protegido estás?

Identifica tus riesgos antes de contratar un seguro

No todas las personas necesitan los mismos seguros. Todo depende de su estilo de vida, responsabilidades y nivel de exposición a distintos riesgos.

Antes de elegir una póliza, es importante hacer una pausa y preguntarte: ¿qué podría afectar mi estabilidad financiera si ocurre un imprevisto?

El siguiente test te ayudará a identificar en qué áreas podrías estar más expuesta o expuesto y qué tipo de protección podrías necesitar. Responde las siguientes preguntas y suma tus respuestas:


Si dejaras de trabajar hoy, ¿quién cubriría los gastos?
a) Todo de pende de ti. (2 puntos)
b) Aportas, pero no eres el único o la única.
(1 punto)
c) No depende todo de ti. (0 puntos)

¿Alguien depende de lo que ganas?
a) Sí (2 puntos)
b) No (0 puntos)

Si te enfermas o tienes un accidente…
a) No tienes cómo cubrir los gastos.
(2 puntos)
b) Tienes el dinero, pero no lo
suficiente. (1 punto)
c) Cuentas con un respaldo médico y
un ahorro suficiente. (0 puntos)

Tu vivienda ante un imprevisto (sismo, incendio, robo)…
a) Está totalmente desprotegida.
(2 puntos)
b) Medio protegida. (1 punto)
c) Bien protegida. (0 puntos)

Si tienes auto, ¿qué tan protegida o protegido te encuentras?
a) No tienes seguro. (2 puntos)
b) Cuentas con un seguro básico.
(1 punto)
c) No te preocupa, tienes cobertura
amplia. (0 puntos)

Si aparece un gasto fuerte inesperado…
a) No podrías cubrirlo. (2 puntos)
b) Apenas la librarías. (1 punto)
c) Sí podrías hacerlo. (0 puntos)

Si llegaras a faltar…
a) Sería muy difícil para tus familiares
salir adelante. (2 puntos)
b) Tengo un ahorro que les ayudaría por un
tiempo. (1 punto)
c) Podrían continuar sin problemas
económicos. (0 puntos)

Resultados

0 a 4 puntos: ¡Vas bien!

Tienes una buena base de protección y estás mejor preparada o preparado ante imprevistos. Aun así, vale la pena revisar periódicamente tus seguros y ahorros para confirmar que siguen alineados a tu estilo de vida, ingresos y responsabilidades actuales.

5 a 9 puntos: ¡Ojo aquí!

Tienes áreas que podrías fortalecer. Es posible que tengas cierta protección, pero no suficiente para cubrir todos los riesgos importantes. Identifica qué podría afectar más tu estabilidad (salud, ingresos, patrimonio) y comienza a priorizar esas coberturas.

10 a 14 puntos: ¡Alerta!

Recuerda que todas las personas estamos expuestas a imprevistos que pueden afectar nuestra estabilidad financiera. Ante una emergencia, los gastos pueden volverse difíciles de afrontar. Por eso, es importante informarte, evaluar opciones de seguros y empezar a construir una red de protección paso a paso.

¿Por qué es tan importante esto?

Identificar los riesgos a los que tú o tu familia están expuestos no es solo un ejercicio de reflexión, sino una herramienta para tomar decisiones informadas. Muchas veces, los problemas financieros no provienen de los gastos cotidianos, sino de eventos inesperados, como una enfermedad, un accidente, la pérdida de ingresos o un daño a tu patrimonio.
Cuando estos eventos ocurren, el impacto no se limita únicamente a lo económico; también puede afectar tu bienestar emocional. Lo que comienza como un imprevisto puede convertirse en deudas o en la pérdida de ahorros.
Aquí es donde los seguros cobran relevancia. Este producto financiero no evita que algo suceda, pero sí te brinda respaldo para enfrentar ese momento con mayor estabilidad y continuidad financiera.
Las aseguradoras analizan y gestionan riesgos para ofrecer protección ante distintos eventos. Por ello, también es importante contar con el acompañamiento de una asesora o asesor de seguros que te ayude a identificar la cobertura adecuada, resolver dudas y comparar opciones con claridad y transparencia.

¡OJO! Mantente alerta ante posibles fraudes. Verifica que la asesora o el asesor estén autorizados ante la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF), valida la aseguradora y evita realizar pagos sin confirmar la información.