¿Gastar de más en veranos es inevitable?
Mitos y verdades sobre tus finanzas vacacionales.
Llega el calor, suben las ganas de salir y tu cartera empieza a sudar. Entre promociones tentadoras, escapadas improvisadas y ese famoso “¡por eso trabajo!”, el verano puede convertirse en la temporada ideal para endeudarse.
Pero ojo: no todo lo que brilla en temporada alta es oferta. Aquí desmentimos algunos de los mitos más comunes sobre el gasto en vacaciones para que este verano no te atrape en la trampa del impulso.
MITO 1 “Si no aprovechas las ofertas de verano, estás dejando ir una ganga.”
Solo porque algo dice “descuento” no significa que sea una buena compra. Muchas veces, los precios se inflan antes y luego se les aplica una supuesta rebaja. Si no lo necesitabas antes del “ofertón”, tal vez no lo necesitas ahora.
Condutip: Siempre compara precios en distintas tiendas o plataformas. Y pregúntate con honestidad: ¿lo quiero o lo necesito?
MITO 2 “Las vacaciones son para gastar sin pensar.”
Descansar no tiene por qué implicar vaciar tu cuenta. El verdadero descanso incluye regresar sin ansiedad por los gastos. Puedes viajar, consentirte y disfrutar sin reventar tu presupuesto.
Planear es disfrutar doble: una vez cuando organizas, y otra cuando vives el viaje sin culpa.
MITO 3 “Los antojitos y los recuerditos son los que más afectan tus finanzas.”
Sí, se va dinero en helados, papitas y souvenirs… pero lo que de verdad puede romper tu presupuesto son los grandes gastos: el hospedaje y las actividades.
Condutip: ahí es donde puedes ahorrar más. Compara opciones, busca paquetes, reserva con tiempo y revisa bien lo que incluye cada plan.
MITO 4 “Si no me consiento en vacaciones, ¿quién lo va a hacer?”
Claro que mereces consentirte, pero con medida. No necesitas vivir un verano de película para disfrutar. A veces, las experiencias más significativas cuestan poco o nada.
El truco: define un presupuesto para tus “gustitos” y elige lo que realmente te va a hacer feliz sin remordimientos financieros después.
MITO 5 “Es verano, luego veo mis finanzas.”
Dejar tus finanzas “para después” es como dejar de usar bloqueador porque “solo es un ratito”. Tu salud financiera necesita atención constante, no importa la estación.
Hazlo fácil: revisa tus metas, ajusta tus hábitos y toma decisiones pequeñas que sumen a largo plazo. No lo dejes para el “lunes”.
MITO 6 “Pagar el mínimo de mi tarjeta está bien, así cumplo.”
Pagar solo el mínimo es como avanzar con el freno de mano: nunca llegas y gastas más. Si lo haces ocasionalmente, está bien. Pero como hábito, puede convertirse en un ciclo costoso y difícil de romper.
Recomendación: si ya usaste la tarjeta, arma un plan para saldar lo más pronto posible. Tu yo del futuro te lo va a agradecer.
Viaja con cabeza, no con deuda.
Disfrutar no es sinónimo de gastar de más. El verano puede ser increíble sin que tu cuenta bancaria termine deshidratada. Usa la tecnología, compara precios, planea con tiempo y ponle límites a tu tarjeta.
Porque viajar se disfruta más cuando no te sigue la sombra del sobreendeudamiento.
Y sí, para eso trabajas… pero también para vivir en paz.
https://revista.condusef.gob.mx/wp-content/uploads/2025/07/verano_304.pdf
