Cuando elegimos bien…

Ganamos más

Todos los días tomamos decisiones, incluso sin notarlo. Elegimos qué ponernos, a qué jugar, qué comer y qué pedir. Para poder elegir bien, hay algo muy importante que nos ayuda a pensar antes de decidir, aunque a veces no nos guste escucharlo.

Para mamá y papá siempre somos importantes. Por eso, en ocasiones nos dicen que sí y otras veces nos piden esperar o cambiar de idea. Eso no significa que no nos quieran; al contrario, muchas veces es su forma de cuidarnos y enseñarnos a pensar mejor.

Cuando pedimos algo pequeño, como un dulce o un juguete, puede que la respuesta sea positiva. Pero si pedimos algo más grande como una pista de carreras, una casa de muñecas, una tablet o videojuego, tal vez nos digan que no es el momento. Eso puede hacernos sentir tristes, enojadas o enojados, y está bien sentirlo. Lo importante es lo que aprendemos después.
Cuando no obtenemos lo que pedimos, podemos preguntarnos:

  • ¿Lo quiero mucho o solo por ahora?
  • ¿Es algo que deseo o que necesito?
  • ¿Lo usaré muchas veces o solo un rato?

Un estudio realizado en la Universidad de San Luis Potosí en 2024 encontró que cuando no recibimos todo de inmediato, aprendemos a explicar mejor lo que queremos, a pensar antes de elegir y a confiar más en nosotros mismos.

Aprender a esperar o cambiar de idea no es malo, es parte de crecer. Poco a poco aprenderás a decir lo que quieres con calma, sin gritos ni berrinches. Cuando sabes elegir, decides mejor lo que de verdad quieres.

El dinero también nos enseña a elegir

Muchas cosas que nos gustan tienen que ver con lo que usamos o pedimos. Aunque no paguemos, mamá y papá a veces nos dejan escoger, y eso nos ayuda a pensar mejor.
También podemos guardar lo que recibimos. Cuando no lo gastamos de inmediato, estamos eligiendo algo más grande: ahorrar para una meta que de verdad queremos.
En México, los niños de 6 a 12 años pueden ahorrar con ayuda de un adulto, en una cuenta o en Cetesdirecto. Eso nos enseña a esperar, planear y decidir con calma.

Elegir bien también nos cuida. Si algo no nos hace sentir bien o es peligroso, decir “no” con respeto es una forma de protegernos, y los adultos deben escucharnos.
Saber elegir nos ayuda a poner límites y a saber lo que de verdad queremos.
Por ejemplo, si en el recreo juegas algo que no te gusta solo por estar con tus amigos, puedes proponer otro juego para todos. Elegir bien nos ayuda a encontrar las mejores.

Ahora te invitamos a jugar con este laberinto. Hay caminos que llevan al ahorro, a quedarte sin dinero o a decidir mejor. Usa tres colores para recorrerlos y ver qué pasa.

Tú eliges si gastas tu dinero hoy o lo ahorras para comprar algo que te guste más adelante.

https://revista.condusef.gob.mx/wp-content/uploads/2026/02/ganamos_311.pdf