Mamá: tu salud financiera va primero

Las hijas e hijos aprendemos con el ejemplo.

La Educación Financiera comienza en casa, es una herramienta esencial para la vida y no hay mejor guía para las y los pequeños que mamá. Desde las primeras experiencias con el dinero, las madres se dan la oportunidad de inculcar hábitos y valores que les ayudarán a tomar decisiones financieras responsables en el futuro.

Desde siempre, mamá juega un papel fundamental como maestra y guía. Con sus consejos sencillos y ejemplos prácticos, las niñas y niños pueden desarrollar una relación saludable con el dinero, aprendiendo a ahorrar, invertir y a tomar decisiones responsables.

Frases célebres de mamá que resultaron ser un gran consejo:

Las mamás son expertas en la administración de las finanzas de la familia, pues son las encargadas de promover el buen hábito del ahorro; de gestionar correctamente los gastos en el día a día y de estirar el dinero al final de la quincena de manera correcta.

Esa sabiduría la han transmitido de generación en generación y un método de aprendizaje, son sin duda sus frases sobre finanzas a lo largo de la vida. Aquí te damos algunas de ellas:

“El dinero no crece en los árboles”

Habla del valor del dinero. Para las y los niños, el dinero puede parecer algo mágico que aparece de la cartera de sus papás o del cajero automático. Sin embargo, mamá puede explicarles de manera sencilla que el dinero es el resultado del trabajo y el esfuerzo. También puede ayudarles a entender que cada billete o moneda tiene un valor específico y que este valor puede intercambiarse por bienes o servicios.

“No eches tu dinero en saco roto”

Es el primer paso hacia la independencia financiera. Una alcancía o una primera cuenta de ahorro para las niñas o niños es una excelente forma de mostrarles cómo el dinero puede crecer con el tiempo. Mamá puede animarlos a apartar una parte de su domingo, mesada o cualquier ingreso ocasional. Además de explicarles el concepto de “metas de ahorro” para motivarlos a reunir dinero para algo que realmente deseen.

“Ahorra primero, gasta después”

Esta sencilla práctica inculca la disciplina de priorizar el ahorro antes de realizar gastos.

Métodos divertidos para ahorrar
¿Conoces la regla del 50 – 30 – 20 para los más peques del hogar? Es fácil y divertida, es básicamente el principio del presupuesto. Mamá puede ayudar a dividir el dinero en tres partes: 50% para necesidades, 30% para ahorro y 20% para invertir.

Mamá puede usar sobres o frascos etiquetados. Cada vez que las y los niños reciban dinero, lo tienen que dividir en tres categorías. Esto no solo les fomenta el hábito de gastar de manera responsable, sino también a ahorrar e introduce la idea de invertir y hacer crecer su dinero.

“No pongas todos los huevos en una sola canasta.”

El Poder de invertir: Siembra para cosechar y la importancia de diversificar inversiones para reducir riesgos.

A medida que las y los niños crecen, mamá puede explicarles el concepto de inversión. Utilizando ejemplos prácticos, cómo vender ropa o juguetes que ya no usen y que estén en buen estado para obtener ganancias, los pequeños comprenderán cómo hacer crecer su dinero.

Mamá puede crear un ejercicio donde las y los niños elijan entre diferentes opciones de inversión, como una alcancía que rinde intereses o un proyecto para vender postres. Al final del ejercicio, podrán comparar cuál inversión fue más rentable.

“Cuida los centavos que los pesos se cuidan solos.”

Una enseñanza que invita a ser consciente de los gastos hormiga. Mamá también puede enseñar a identificar gastos innecesarios y a valorar cada compra. Crear una lista de deseos y prioridades ayuda a que las y los niños reflexionen antes de gastar.

Los llamados gastos hormiga son pequeñas compras diarias que parecen insignificantes pero que, al acumularse, pueden representar una cantidad considerable de dinero. Ejemplos de estos pueden ser golosinas, juguetes económicos, aplicaciones móviles o artículos innecesarios. Mamá puede mostrarles cómo estos pequeños gastos pueden afectar su capacidad de ahorrar para algo más significativo.

“No te lo voy a comprar. Eso no lo necesitas”

Cómo diferenciar necesidades de deseos. Una necesidad es algo esencial para la vida diaria, como alimentos, ropa, educación y vivienda. Por otro lado, un deseo es algo que nos gustaría tener pero que no es imprescindible, como un juguete nuevo, golosinas o artículos de moda y en eso, mamá suele ser muy directa cuando la situación económica no es buena.

“El dinero no compra la felicidad, pero como ayuda.”

Esta frase enseña que, aunque el dinero por sí solo no garantiza la felicidad, puede brindar tranquilidad y seguridad al cubrir necesidades básicas y alcanzar metas. Mamá puede explicar que el dinero bien utilizado permite disfrutar de momentos especiales, apoyar a los demás y construir un futuro sólido. La clave está en encontrar un equilibrio entre el ahorro, la inversión y el disfrute.

Y como finalizaría mamá una plática de finanzas:

“Un peso bien cuidado, es un paso más hacia un futuro seguro.”

Esta frase transmite la idea de que cada pequeña acción financiera responsable contribuye a la construcción de una estabilidad económica a largo plazo. Significa que administrar adecuadamente, incluso pequeñas cantidades de dinero, puede marcar una gran diferencia en el bienestar financiero.

Cuidar un peso implica decisiones conscientes, como ahorrar, evitar gastos innecesarios y planificar antes de gastar. Con el tiempo, estos hábitos fortalecen la capacidad de afrontar imprevistos, alcanzar metas financieras y asegurar un futuro con mayor tranquilidad y seguridad.

https://revista.condusef.gob.mx/wp-content/uploads/2025/05/madre_302.pdf