Herencia sin drama
Lo que no dejas por escrito, se lo lleva el pleito.
Sabemos que hablar de la muerte no es el plan más divertido del día. Pero si algo nos enseña la vida, es que no está garantizada. Y justo porque estamos vivos, lúcidos y con el corazón en buen estado, es cuando más sentido tiene poner las cosas en orden.
Una de esas cosas que muchas personas prefieren ignorar (hasta que ya es demasiado tarde) es el testamento. Sí, ese documento que suena a novela, abogados, herederas o herederos y caos familiar. Pero que, en realidad, puede ser una de las decisiones más sabias, tranquilas y amorosas que puedes tomar.
“Yo ni tengo nada…”
Tal vez pienses eso. Pero ojo: aunque no tengas una gran fortuna ni una casa en la playa, lo que sí tienes como es tu ropa, coche, cuenta de ahorro, negocio, libros, cazuelas, incluso el terrenito que con tanto esfuerzo compraste. Y, sobre todo, resulta valioso decidir a quién le quieres dejar eso que con tanto trabajo has juntado.
Porque seamos honestas y honestos: todos hemos escuchado historias de terror donde la familia termina peleándose por los cubiertos, el refri o las fotos viejas. Imagínate si además hay dinero o propiedades involucradas. ¡Se desata el caos!
El testamento es una forma de dar paz, no solo herencia.
Realizar uno no es una declaración de que ya te vas, ni significa que algo anda mal. Es un acto de responsabilidad, una forma de cuidar lo que construiste y de asegurar que llegue a las manos correctas, sin problemas ni abogados de por medio.
¿Qué es un testamento (en palabras sin abogados)?
Es un documento legal donde decides quién se queda con qué, cuando ya no estés.
Es tu última palabra, clara, directa y con fuerza legal.
Con un testamento:
- Evitas pleitos entre tus seres queridos.
- Ahorras tiempo, dinero y desgaste emocional.
- Proteges tu patrimonio.
- Aseguras de que tu esfuerzo no se pierda (o se lo quede quien no quieres).
- Evitas que alguien más —que no eres tú— decida por ti.
¿Y si no dejas uno?
Entonces todo entra en un proceso llamado juicio de sucesión intestamentaria. Traducción: años de papeleo, abogados, gastos, trámites y muchas veces, disgustos. Además de que todo se reparte como diga la ley, no como tú hubieras querido.
¿Cómo se hace un testamento?
Más fácil de lo que crees:
- Vas con un notario público.
- Le dices cómo quieres repartir tus bienes.
- Redacta el testamento con lo que tú le indicas.
- Lo firmas.
- ¡Listo!
Puedes cambiarlo más adelante si algo cambia en tu vida. No es eterno ni inamovible. Pero lo que sí hace es dejar tu voluntad por escrito, y eso ya es un enorme alivio.
Incluye todo lo que tienes:
- Propiedades o terrenos.
- Cuentas de ahorro o inversión.
- Seguros.
- Afore.
- Tu pequeño negocio o changarro.
- Y sí, también esas cosas que, aunque no valen millones, tienen valor sentimental.
¿Y si no lo incluyes?
Lo más probable es que se pierda, se reparta mal o nadie sepa que existía. ¡Por eso hay que ponerlo todo!
Septiembre es el mes del testamento
¡Y hay descuentos! En muchas notarías, los precios bajan hasta un 50%. Además, hay apoyos o incluso gratuidad para adultos mayores o ciertos sectores.
Consulta más información en: https://colegiodenotarios.org.mx/inicio
CONDUTIP
Antes de firmar tu testamento, revisa bien:
- Que todos tus datos estén correctos.
- Lo que escribiste realmente diga lo que quieres.
- No falten bienes importantes.
¿Y si tenías un seguro y nadie lo supo?
No lo dejes al azar. Mucha gente tiene seguros de vida, fondos de ahorro o una Afore, y nadie más lo sabe. Puedes dejar eso especificado en el testamento.
Si falleció un ser querido puedes acudir a la CONDUSEF para saber si hay algún seguro o fondo pendiente por cobrar, pregunta por SIAB-VIDA.
En resumen:
- Hacer un testamento no es un tema triste, es un tema de amor.
- Es una herramienta financiera.
- Te da paz (a ti y a los tuyos).
- Es más fácil, accesible y rápido de lo que crees.
- Se hace con anticipación, con la cabeza fría.
- Y sí, se puede cambiar después.
Así que, si quieres dejar recuerdos, no conflictos; amor, no papeles sin firmar; soluciones, no problemas. ¡Haz tu testamento!
Porque la mejor herencia que puedes dejar es la tranquilidad de que todo está en orden.
https://revista.condusef.gob.mx/wp-content/uploads/2025/09/herencia_306.pdf
